Archivo de la categoría: Inversión y Financiación Inmobiliaria

BOGOTÁ: YIELD COMPRESSION?


Fred and GingerPartamos de la base de que la inversión institucional en oficinas es buena para la economía de cualquier país. Aporta estabilidad, aumenta la liquidez y ayuda a que las empresas dispongan de edificios modernos y competitivos para su operativa.

Muy a menudo lo que llamamos “inversores institucionales” son de hecho empresas que gestionan recursos de terceras personas, particulares u otras empresas o fondos. Buscan obtener rendimiento de sus inversiones en el sector inmobiliario, utilizando a expertos en el mismo. Son lo que los anglosajones llaman “asset managers”. Especialistas en qué comprar, dónde, cómo y cuándo y, asimismo, qué vender, dónde, cómo y cuándo, para obtener buenas rentas y, cuando vendan en el futuro, conseguir una plusvalía. Seguridad, rentabilidad y liquidez forman el paradigma de la inversión que los gestores buscan continuamente cumplir lo mejor posible.

El inmobiliario, por su parte, obedece a las normas clásicas de cualquier mercado. Cuando los compradores no encuentran lo que buscan a un precio, el mismo sube. Ley de oferta y demanda. En la inversión inmobiliaria, en que el producto que se adquiere se dedica al alquiler, la subida del precio, no cambiando la renta, significa una baja en las rentabilidades. Los inversores, los “asset managers” se van acomodando a niveles de rentabilidad para cada mercado, en función de la seguridad o liquidez que perciben. A mayor seguridad o liquidez, están dispuestos a aceptar una menor rentabilidad. Y si la oferta responde, produciendo más inmuebles, los precios se contienen. Todo está relacionado. Un viejo amigo inglés me citaba el título de una canción que valdría para explicarlo: “it’s all done by mirrors”.

Como ejemplo extremo, el mercado de París, con demanda y desocupación (6,5%) estables, es probablemente el principal faro de atracción para la inversión institucional a nivel mundial. Lo prueba el “prime yield”, la rentabilidad en las zonas principales: 4,25% en el centro, 5,75% en el norte. Si lo comparamos con la rentabilidad del bono a 10 años francés, 1,85%, significa que los inversores “penalizan”, por mayor riesgo percibido, a la inversión inmobiliaria con un 2,40% sobre el bono. Ello es así porque el mercado de oficinas de París se percibe como muy estable, muy seguro y muy líquido.

O sea, que la confianza de los inversores, o de sus gestores, los citados “asset managers”, tiene mucho que ver. Hay psicología en el tema. Si se percibe mayor seguridad o mayor liquidez, se exige menor rentabilidad. Y si las rentabilidades esperadas descienden de forma generalizada, ello conlleva menores rentas y/o, una subida de precio de los inmuebles.

Este último fenómeno se conoce, en término anglosajón, como “yield compression”: los inmuebles suben de precio proporcionalmente más de lo que lo hacen las rentas. A considerar, que el surgimiento puede ser relativamente rápido en el tiempo, no tiene constricción física, y en cambio la entrega de nuevos inmuebles para responder a esa demanda se puede demorar algunos años. Y la marcha general de la economía es el envoltorio de todo ello.

¿Cómo está Colombia en este contexto?: “A stronger fiscal profile, growing domestic capital markets, and favorable long-term prospects for GDP growth have strengthened Colombia’s creditworthiness”. Palabras de Standard & Poor’s al conceder al país el rating BBB hace poco. Por el lado de estabilidad política y crecimiento macroeconómico la cosa pinta razonablemente bien, con algunas aspectos muy bien (crecimiento último trimestre +7,4%), contenidos déficits público (-0,9%) y por cuenta corriente (-3,0%) y a mejorar el desempleo (10,2%). Relativamente optimista para un inversor y el bono a 10 años así lo refleja: 5,06% (México 7,75%, Brasil 9,25%)

¿Y en las oficinas?

El sector de oficinas en América Latina no es tan bien conocido como lo es, por ejemplo, en Europa. Posiblemente porque en América Latina muchas oficinas han sido vendidas a los usuarios y no forman ya parte, en sentido estricto, del mercado. Por ello hay menos transacciones en alquiler, que ayuden a entender cómo se comportan los precios, la oferta o la demanda. El menor número de transacciones hace que menos de las llamadas “consultoras” internacionales se hayan interesado hasta ahora en estar presentes. Y el menor número de consultoras hace que, a su vez, se produzca menos información sobre las transacciones que sí suceden y las tendencias que de ellas se derivan. Y menos información hace que menos inversores internacionales sean capaces de tomar decisiones de adquirir inmuebles en estas latitudes. Porque los inversores necesitan información contrastable. Y menos actividad de inversores es la causa de que tengamos menos información sobre las rentabilidades esperadas –los “yields”-, o las zonas y productos más buscados.

O sea que en el inmobiliario no tenemos un S&P o un Fitch que nos guíe.

Lo que no quita que los mercados de oficinas de Colombia, con baja tasa de desocupación, nuevos inquilinos de calidad llegando al país y, paradójicamente en el caso de Bogotá, limitaciones al crecimiento por el lado de la oferta, empiezan a ser atractivos para los inversores foráneos. Porque si la oferta no crece proporcionalmente a la demanda es posible que veamos, en vivo y en directo, la “yield compression” de que hablamos. Actualmente se habla en Colombia de rentabilidades del entorno del 0,85 bruto mensual, o sea el 10,2% anual, un 5,1% aproximadamente por encima del bono a 10 años colombiano. En positivo, pueden suceder dos cosas: que el bono baje, o que el margen de riesgo adicional del inmobiliario sobre el bono, el “premium”, lo haga, manteniéndose la rentabilidad del bono.

Asumamos que el bono se mantiene en torno al 5%. Si pensamos en que el margen del inmobiliario sobre el bono se reduce del 5,10 % de margen actual al 3,5%/4,0% (confianza y oferta contenida, cada vez menos inversiones seguras en Europa), podríamos llegar a rentabilidades demandadas del entorno del 8,5%. Consecuencia: la revalorización de los inmuebles podía llegar al 15%/20% a igualdad de rentas. No sorprende que los fondos nacionales estén en posición de compra agresiva en todo producto de calidad que se descubre.

¿Y los internacionales? Pues creemos que todavía hay pocos observadores y hay poco flujo de información para apoyar decisiones. ¿Oportunidad?: me atrevo a asegurarlo. Para inversores avezados, que desciendan al terreno y que se apoyen en socios o asesores locales. Y sepan seguir el ritmo.

World Office Forum debate este tipo de cosas. WOF Bogotá 2013 tendrá lugar del 9 al 11 de julio de 2013 en El Cubo de Colsubsidio, Bogotá. Más información en http://wofbogota.com

P.S. Para los curiosos… el edificio del principio es “Fred and Ginger”, en Praga, de Frank Gehry. Un ejemplo de compresión…

Financing retrofits


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vía Financing retrofits.

MADRID MALAISE


Tenía una notita sobre Madrid escrita para otros fines. No me había decidido a colgarla aquí por no “hurgar en la herida” de nuestra crisis. Hoy leo, no obstante, un par de cosas que me inquietan y me obligan:

– Se atasca, parece que definitivamente, el proyecto de un parque tecnológico promovido conjuntamente por Acciona y Telefónica, en Las Tablas. Con 4.000 empleos destruidos cada día en España, se pregunta uno que no podría hacerse para ayudar a dos empresas privadas a entenderse. Y al Ayuntamiento de Madrid a extenderles la alfombra roja, más, para que un proyecto de esta naturaleza saliese adelante. Dicen que Telefónica se va a hacer su centro propio en Alcalá de Henares y que no caben dos instalaciones de esas características en Madrid. Estamos buenos.

– Con el Protocolo de Kioto: de mal en peor. Resulta que somos subcampeones del mundo (y prepárate, Japón, que vamos a por vosotros), en compra de derechos de emisión de CO2, por el nivel al que incumplimos con este protocolo. 770 millones de euros del ala porque los españoles no acabamos de creernos la historia del ahorro energético.

Y me parece que lo de aquí arriba no es cosa de Rajoy. Es cosa de que los españoles “nos pongamos las pilas” si no queremos pasar de la “malaise” a la “enfermedad terminal”.

En fin, aquí va la notita que digo. La había titulado “Apuesta Colectiva por el Sector Empresarial de Madrid – ¿Qué hacemos con el mercado de oficinas?”. Pero queda largo. Lo de la “malaise” lo resume bastante bien:

No descubrimos nada: a los años del crecimiento desmesurado de nuestro sector inmobiliario residencial y el “estallido de la burbuja” ha seguido una crisis excepcional del sector inmobiliario, de especial profundidad en la vivienda y los suelos que ya no tienen uso. Y una consecuente crisis financiera. Y otra consecuente crisis económica.

El sector de oficinas, en el Madrid que nos ocupa, sin estar afectado en la misma medida que la vivienda, languidece a la espera de una mejora de la economía general: rentas decrecientes, “take-up” en acusado descenso, desocupación en estabilidad ascendente, tocados ya los dos millones de metros cuadrados vacíos. Preocupantemente aburrido.

Si tenemos que resumir la “malaise” que nos invade: Sigue leyendo

DIG FOR THE EQUITY!


The Shard, London, de Renzo Piano. Va a costar...

En 1999, cuando arranqué en mi paso por Aareal Bank (entonces Depfa Bank), tuve la fortuna de que mi presidente, Karl Heinz Glauner, me trasmitiese personalmente sus principios sobre la política de crédito hipotecario del banco. Me dio pautas clave para intentar mantener el difícil equilibrio entre el exceso de prudencia y la asunción de riesgos indebidos. Sin entrar en tecnicismos, acabó nuestra charla señalándome que mi misión principal al relacionarme con los clientes se resumía en cuatro palabras: “dig for the equity”. Un buen préstamo se basa en una aportación suficiente de capital por parte del empresario o inversor. Con pocas excepciones, el cliente siempre busca el sobre-apalancamiento y la obligación del financiador es velar por el buen fin del crédito frente a circunstancias adversas. Sin él saberlo me estaba repitiendo lo mismo que mi primer director en banca, Ángel Gisbert, me había encomendado allá por 1969 cuando me puso a redactar propuestas de crédito. El principio es inalterable, en español o en alemán.

Ayer, por casualidad, leí dos interesantes artículos que me llevaron de vuelta a los principios: “Lenders’ dilemma/Commercial property blues” (The Economist, December 5th 2009) y “Asian Invasion” (Robert Houston, Property Week Global, 5-2-2010).

The Economist señala el serio problema del crédito hipotecario comercial en el Reino Unido, en el que la caída de valor de los activos subyacentes ha generado £ 40.000 millones de negative equity, o sea la cuantía en que el total de los préstamos supera al valor de los inmuebles. HSBC estima que hacen falta £ 100.000 millones para que el total de los préstamos del sistema encaje con las condiciones generales de los préstamos, asumiendo un loan-to-value del 75% y otros £ 30.000 millones para llevar ese ratio a un confortable 65%. Sin hablar de los £ 44.000 millones en CMBS gravitando sobre todo ello. Todo eso es capital que falta, el mismo por el que mis jefes y tutores me enseñaron a cavar. Va a hacer falta una pala bien grande… ¿Y dónde?

Con valoraciones reducidas, algunos inversores, fondos americanos en especial, intentarán participar, pero se enfrentan con el problema de que para obtener el ROI –return on investment- del 15-20% que muchos desean, hace falta a su vez más apalancamiento, y de eso no hay. Así que habrá que cavar donde esté el tesoro, en la parte del mundo donde existe liquidez o se están generando excedentes de fondos para invertir: China, Corea y países árabes, fondos soberanos en especial.

Houston, en su artículo del Property Week Global, plantea la volatilidad de los yields, influenciados por las debilidades del propio sector financiero, los movimientos en los tipos de cambio o la fragilidad de la recuperación económica. Lo que importa, señala, es el ingreso, income vs. yield. Los nuevos inversores, en el actual contexto económico mundial, quieren edificios generando renta de buenos inquilinos en el largo plazo. No es sólo un problema de valoración, es que los nuevos inversores globales están desviando la aguja del dial del eterno paradigma de la inversión, alejándola de la rentabilidad y dirigiéndola hacia la seguridad y la liquidez.

No hace falta ser muy imaginativo para descubrir que tras esa cuestión está la concentración de operaciones de inversión en los grandes mercados, como Londres o París.

Es de temer que Madrid no salga beneficiada de esa nueva orientación de los inversores. Tiene buenas infraestructuras, buenos edificios y buenos proyectos. Pero le faltan más grandes inquilinos y falta más información y más transparencia. Y, paradójicamente, es barata en una escala internacional. El inversor inmobiliario, como cualquier otro inversor, quiere las rentas más altas que el inquilino pueda permitirse pagar. Y la dificultad de crédito –los bancos están más preocupados por re-financiar su deuda existente que por financiar nuevos proyectos- nos perjudica. ¿Y Barcelona? Pues lo mismo, con la dificultad añadida de su menor masa crítica.

¿Qué hacer? Pues trabajar más en nuestros fundamentales -servicios, educación, infraestructuras- y en la información y la promoción para atraer grandes inquilinos, mejorando nuestro marketing de ciudad y ganando en notoriedad.

Por ejemplo con eventos como… el WOF Madrid 2010 de World Office Forum, www.worldofficeforum.com

¿Qué, si no, creían que les iba a proponer?

GERRY HINES


Gerald Hines

Gerald Hines

No se puede escribir sobre oficinas y no dedicar cumplida atención a Gerry Hines. De hecho un espacio como éste no hace justicia a su trayectoria. Haría falta un libro, que no sé que exista pero que debería escribirse si no se ha hecho ya.

Supe de Hines por primera vez allá por 1995 cuando el desarrollo de Diagonal Mar, sobre los terrenos de la antigua fábrica de Macosa en los que previamente se había atascado Kepro. Hines se alió con Jean Louis Solal para el centro comercial y el grupo completó con gran perseverancia lo que es hoy un complejo de referencia en Barcelona.

Para aquella época Gerald Hines, nacido en 1925, llevaba ya casi medio siglo como empresario inmobiliario. Nativo de Indiana, se licencia en ingeniería mecánica y se desplaza a Houston (petróleo = fortuna) en 1948. En 1957 funda su promotora, Hines Interests. En 1967 convence a Shell Oil (sí, petróleo = fortuna) de ser el promotor de su nueva sede en Houston, 1 Shell Plaza, un pequeñín de 109.000 m2 y 50 pisos. A partir de ahí, el gran salto empresarial. En 1973 inicia su expansión fuera de Estados Unidos, siendo su empresa hoy, probablemente, el principal promotor internacional de inmobiliario terciario.

En una única ocasión he podido escucharle en persona, pero por medio de mi relación con sus gerentes en España he ido conociendo lo que creo son las claves de una promotora tremendamente exitosa. Sin excluir por supuesto el valor de un equipo del que debe haber sabido rodearse, en el caso de Hines se hacen patentes algunas reglas clave en la promoción o propiedad de un grupo inmobiliario:

a) Financiación conservadora, yendo siempre a menos de lo posible y aunando la misma a estructuras de inversión estables, propias o en alianzas, de largo plazo.

b) Excelencia en el diseño, buscando siempre arquitectura de primera clase. Es común ver sus proyectos repetidamente asociados a nombres como Skidmore, Owings & Merill, Hellmuth, Obata & Kasabaum, Kohn Pedersen Fox, Pelli, Pei, Gehry o Philip Johnson.

c) El control de costos.

d) Fé en los proyectos mixed-use, entre los actuales, Porta Nuova en Milán o el California Place en Shanghai, y en el gran tamaño si el mercado lo permite, ya sea en logística, comercial u oficinas. Obligado mencionar el centro mixed use Galleria de Dallas, con más de 170.000 m2 de superficie bruta alquilable.

e) Dominio en Texas (Houston en especial) y en Estados Unidos con ubicaciones prime. Hines está presente en prácticamente todos los mercados americanos con edificios de primera calidad.

f) Atención a los grandes mercados de liquidez asegurada (New York, San Francisco, Londres, Paris, Frankfurt). Y a nuevos grandes mercados como Brasil o China.

g) Flexibilidad de roles: promotor, co-promotor, project-manager, asset manager o inversor según sea el caso.

y h) Apuesta decidida por la sostenibilidad y la eficiencia energética muy desde el principio.

En cuanto a sus edificios de oficinas, es imposible hacer una selección reducida. Cuando en su página web, http://www.hines.com, buscas “office building” te salen 316 inmuebles. Si filtras a únicamente los de más de 50.000 m2 te salen todavía 123… (102 en Estados Unidos).

Williams Tower, Houston, Philip Jophnson/John Burgee

Williams Tower, Houston, Philip Jophnson/John Burgee


En cualquier caso, cabe mencionar alguno, ya sea como referente de la historia de la compañía o su dinamismo actual, como la Williams Tower (1983, 137.000 m2, 64 plantas),

Main Tower Frankfurt, Schweger & Partners

Main Tower Frankfurt, Schweger & Partners

o la Main Tower de Frankfurt (1999, 62.000 m2, 55 plantas),

EDF Tower, La Défense-París, Pei, Cobb Freed & Partners

EDF Tower, La Défense-París, Pei, Cobb Freed & Partners

la EDF Tower en La Défense de Paris (2001, 57.000 m2, 40 plantas),

Uptown München, Ingenhoven Architects

Uptown München, Ingenhoven Architects

la torre Uptown München (2005, 72.000 m2, 37 plantas)

Transbay Tower, San Francisco, Pelli, Clarke, Pelli

Transbay Tower, San Francisco, Pelli, Clarke, Pelli

o el icónico proyecto de la Transbay Tower de San Francisco (previsto 2.013, 144.000 m2, 80 pisos).

Parece claro que el señor Hines ha sabido manejar el manillar de su empresa con tanta pericia al menos como dicen que maneja el de su Harley Davidson…

Sobre Hines España. Presente en España desde 1996, además del proyecto de Diagonal Mar ya citado, Hines ha promovido, entre otros proyectos, el edificio Pórtico en Madrid, de 22.000 m2, diseñado por los arquitectos Skidmore, Owings and Merrill y Rafael de la Hoz. La promoción se realizó conjuntamente con Monthisa para el Grupo Marsans. El edificio fue premio Mipim. Actualmente Hines promueve el complejo Tripark en Las Rozas, con diseño de Allende Arquitectos. La compañía en España está dirigida por Fernando Arenas, Miguel A. Ramos y Jamie Rea y tiene sus oficinas en Torre Espacio en Madrid.

BRAZILIAN RHAPSODY


Favelas en Providencia, Río de Janeiro (foto Pedro Lobo)

Favelas en Providencia, Río de Janeiro (foto Pedro Lobo)

“El interior de la chabola que ocupaba la madre de Tristão estaba perforado por brillantes haces de luz que se colaban entre las chapas de zinc del techo y los trozos de madera pintada y cartón prensado que componían las paredes. La brillante luz azul que se filtraba en afiladas astillas apenas penetraba la densa atmósfera, un aire espeso no sólo por el humo del tabaco y el fogón donde se cocinaba, sino también por el polvo del suelo de tierra y de los materiales friables, constantemente renovados por capas de robos y expropiaciones para atenuar las condiciones climáticas: el sol achicharrante, el aporreo de la lluvia, el viento oceánico, las noches sin luna. La chabola estaba bañada por la naturaleza, dado su emplazamiento en una de las vertientes más elevadas y empinadas del Morro do Babilônia, y cuando sus habitantes traspasaban la cortina de trapos podridos colgados que hacían las veces de puerta, un paisaje cruelmente espléndido de mar soleado, con veleros e islas, se abría ante sus ojos parpadeantes” (John Updike, Brasil, 1994).

Brasil, país de contrastes. Con 191 millones de habitantes, el 5º más poblado del mundo. Diecisiete veces el tamaño de España. PIB per capita más o menos un tercio que nosotros. Parece que van a hacer un “0” en medio de la crisis mundial este año, pero para 2010 se prevé de nuevo crecimiento del orden del 3,5%. Población joven y enorme potencial de futuro.

Leo un artículo del profesor Rafael Domingo Oslé (“Horizontes Latinoamericanos”, El Mundo, 22 de septiembre 2009) que nos debe hacer reflexionar: “…hoy, pese al retorno económico que protagonizamos en la década de los 90, seguimos ausentes de la región…”, “…siempre hemos dado por sentado que compartimos intereses y objetivos, pero ello ya no está tan claro. Brasil, por ejemplo, tiene una estrategia geopolítica perfectamente consolidada en la que nuestro país ocupa un lugar francamente secundario”.

Quien sí parece tener clara su estrategia allí es el Banco Santander. Que el Santander Brasil tenga una capitalización mayor que el Deutsche Bank debe llenarnos de satisfacción. Y que el Santander saque a bolsa una parte de su filial brasileña para crecer de forma agresiva, abriendo 600 nuevas sucursales en ese país, debe ser un ejemplo de iniciativa multinacional.

Y además estrena nueva sede, el edificio WTorre JK (también conocido como Electropaulo o WTorre São Paulo), adquirido en 2008 a WTorre Empreendimentos por 1.06 millardos de reales (€ 402 millones hoy aprox., la mayor transacción de un inmueble en Brasil hasta la fecha), y parece que se va a gastar otros € 200 millones en adaptarlo por completo a sus necesidades. El edificio tiene 34 plantas de 2.750 m2 cada una (fuente http://www.emporis.com), haciendo un total de 93.500 m2. Luego si la inversión es efectivamente de 600 millones y la superficie correcta, el metro terminado le sale al Santander a € 6.417.

¿Cuándo se les quedará pequeño?. La Ciudad del Grupo Santander en Boadilla del Monte (Madrid), tiene 400.000 m2 construidos -si bien esta superficie incluye muchos espacios que no son estrictamente oficinas-. La sede de Madrid fue vendida el año 2008 al grupo británico Propinvest por € 1.900 millones.

WTorre JK (©Arquitectonica), Sede Banco Santander São Paulo

WTorre JK (©Arquitectonica), Sede Banco Santander São Paulo

WTorre JK forma parte de un conjunto de uso mixto sobre proyecto de 210.000 m2 sito en la Avenida Juscelino Kubitschek 2.041, al oeste de São Paulo en la zona de Vila Olimpia. El complejo comprende un centro comercial de 60.000 m2 y un edificio que incluye hotel y 204 viviendas.

Trabajo en el muro cortina

Trabajo en el muro cortina

Más sobre WTorre JK. El proyecto original es de Aflalo & Gasperini Arquitetos y se realizó para la compañía Electropaulo, una compañía eléctrica. La construcción estuvo varios años detenida hasta que el 2007 la estructura fue adquirida por WTorre Empreendimentos que encargó la reforma del proyecto al estudio americano Arquitectonica. Como resultado de ese cambio se demolieron varias plantas y se construyeron otras nuevas hasta dejar la altura total en 34 pisos y 136 metros. Cuenta con un helipuerto. El edificio tiene certificación LEED. Góndolas Aesa de Barcelona ha trabajado en la fijación del muro cortina.

Sobre Arquitectonica. Estudio con oficinas en Nueva York, Los Angeles y Miami. Delegaciones en otros varias ciudades del mundo, incluyendo Madrid. Sus principales socios propietarios son Bernardo Fort-Brescia, de nacionalidad peruana afincado en Estados Unidos y Laurinda Spear. Entre sus proyectos europeos significados destacan las sedes en París de Microsoft (propiedad de Generali) y Bouygues Telecom.

CUPÓN CERO INMOBILIARIO


No quería volver a hablar de Londres otra vez tan pronto, pero la verdad es que la operación de Nomura en la City no se puede dejar pasar sin comentario. Aparte de que Watermark Place está al otro lado del río de mi antiguo trabajo, al lado de la estación de Cannon St., y siempre estoy atento a aquellos lugares en los que me he “bajado alguna pinta…”

Watermark Place

Watermark Place

Lo llamativo de la operación es que Nomura ha conseguido firmar un contrato de alquiler, cierto que a 20 años, pero con… 6 años de carencia. Ello representa que Oxford Properties y UBS Global Asset Management, los propietarios del proyecto, van a empezar a percibir alquiler allá por 2.015 y están entregando al inquilino un incentivo de más de £ 100 millones. Con una renta inicial de € 36 m2/mes, la renta real una vez descontado ese incentivo será de poco más de € 25 m2/mes. Y aunque la operación incluye revisiones únicamente al alza, éstas están limitadas a un máximo de € 45 m2/mes. Si comparamos los € 25 que Nomura va a pagar con los € 60 que eran habituales hace dos años y poco en la City de Londres, nos daremos cuenta de la magnitud de la caída. Nomura alojará en los 50.000 m2 del complejo a 4.000 empleados parte procedentes de Lehman Brothers que están en Canary Wharf.

Y es que existe gran recelo entre los propietarios de grandes edificios de que en las revisiones de rentas de próximos años puede haber mucho sufrimiento. Y un corolario va a ser la compresión de la diferencia de rentas entre centro y periferia (City vs. Canary Wharf).

Por más que Oxford Properties, que es el asset manager para OMERS (Ontario Municipal Employees Retirement System o sea el fondo de pensiones de los empleados públicos de Ontario en Canadá) y UBS Global Asset Management hayan hecho unos números muy finos, la única explicación que yo le encuentro es que hayan preferido estabilizar una situación de riesgo aún a costa de minimizar su beneficio y en base a una retribución mínima de sus propios fondos.

Sin olvidar que Nomura perdió dinero en 2007 y repitió en 2008 alcanzando entonces las pérdidas a US $ 7.250 millones por el impacto de la compra de Lehman.

Podríamos decir que se está aplicando un sistema parecido a un cupón cero, pero como decía Martin Landau no deja de ser…: ¡Inquietante…!

Sobre Watermark Place: Proyecto de la firma Fletcher Priest Architects realizado sobre el terreno antes ocupado por la conocida como Mondial House, una central telefónica de British Telecom. Su frente marítimo fue ocupado por un puerto romano y posteriormente se ubicó allí el puerto medieval más importante de Inglaterra. El proyecto es especialmente cuidadoso con los aspectos medioambientales y ha obtenido una calificación de Excelente en la escala BREEAM, o Building Research Establishment Environmental Assessment Method, que se utiliza para medir qué tan ecoeficiente puede considerarse una instalación, ya sea de transporte, estadio, vivienda, hospital, colegio, industria o edificio de oficinas. La construcción ha sido realizada por McAlpine.

Los romanos no se lo imaginaban...

Los romanos no se lo imaginaban...

Sobre la operación: CBRE y Knight Frank representaron a la propiedad y Drivers Jonas a Nomura.

CANARY WHARF BLUES


Les parecerá extraño, pero en Londres hace treinta años, y a decir verdad hoy todavía, comprar una buena merluza no era tarea fácil. Así que mi mujer y yo, una vez cada par de meses o así nos íbamos a las cinco de la mañana a comprar unos cuantos kilos al mercado mayorista que estuvo primero en Billingsgate y luego en la Isle of Dogs, nombre éste, por cierto, nada sugerente para ello. Nadie me hubiera dicho que veintitantos años después tendría yo una hija trabajando en una torre de oficinas que construirían allí encima de donde yo me peleaba con un japonés por una caja de pescado.

Night Blues

Night Blues

Así que bueno, me he paseado algunas veces por Canary Wharf y lo conozco algo. Y como hoy hace un año del crack de Lehman, creo interesante echar un vistazo a algunas de sus consecuencias por allí. Porque Lehman, con unos 100.000 m2 en alquiler, era el mayor inquilino de Songbird Estates, dueños a su vez de Canary Wharf. Ese día se llevaron un buen susto y desde entonces a Songbird le está costando levantar cabeza. En 2008 ha tenido pérdidas de £ 1.708 millones (€ 1.941 millones), más por la depreciación de sus activos (-26,5%) a consecuencia de la crisis financiera que entonces se inició, que por el propio Lehman.

Uno de los mayores dolores de cabeza de Songbird ha sido una deuda con Citygroup de £ 880 millones que vencía a principios de 2010 y en la que estaba incumpliendo algún covenant por la depreciación de sus edificios (estos debían representar al menos el 87,5% del préstamo). Y por ello ha estado al borde de la bancarrota. Afortunadamente han aparecido unos señores chinos y otros árabes, de nombre China Investment Corporation –CIC- y Qatar Holdings, que han suscrito una emisión de bonos de Songbird y les han resuelto el 100% de ese problema. Bueno, a Citygroup el 95%, pero para un banco al que a su vez el gobierno americano ha tenido que rescatar, irse de un préstamo inmobiliario dejándose sólo el 5% de plumas de quita, seguro que les ha encantado.

Ya es la segunda vez que Canary Wharf pasa por aprietos. En 1992, Olympia & .York, propiedad de los hermanos Reichmann, que fueron los mayores promotores del mundo en los años 80, se declararon en bancarrota dejando deudas en exceso de US $ 20.000 millones… (y dicen que son otra vez millonarios…)

De lo que he visto y leído saco algunas consecuencias:

1. Los enormes complejos de oficinas al estilo de Canary Wharf –en donde trabajan unas 100.000 personas- son grandes calderas de creación de valor y como tales muy beneficiosos para las ciudades en que se ubican.
2. Canary Wharf ha padecido de una doble exposición: al ciclo inmobiliario normal en cualquier circunstancia y a la situación de una industria predominante, la financiera –HSBC, Barclays, Lehman, Credit Suisse y muchos otros bancos son grandes inquilinos en la zona-, que al haber entrado en crisis ha causado problemas generalizados.
3. Songbird Estates, a pesar de tener todas sus oficinas alquiladas al 99,7% al inicio de la crisis, ha sufrido por esos factores y por su alta exposición a Lehman -14% de sus rentas-.
4. El elevado apalancamiento de la sociedad, -92,6% del activo- la ha hecho muy vulnerable a una situación como la padecida este año pasado.
5. Los chinos se creen que esto va a volver a remontar y empiezan a comprar real estate en Europa y aunque esto para la China Investment Corporation, con 300.000 millones de dólares de activos, no deja de ser calderilla, habrá que tomar nota.
6. A diferencia de un edificio aislado, hace falta mucho capital estable para desarrollar estos grandes complejos que a menudo necesitan 20 o más años para madurar. La financiación bancaria clásica y sus mecanismos de garantía se adaptan mal a situaciones de crisis. Los fondos soberanos, en este sentido, cumplen bien con esa función financiera.
7. Y no puedo evitar preguntarme el que si chinos y árabes invierten recursos soberanos directamente en el sector inmobiliario europeo, por qué no hay fondos soberanos europeos que hagan lo mismo, en lugar de que se canalice la liquidez exclusivamente a través del sistema financiero.

¡Lo que da de sí una buena merluza!

CUATRO TORRES


Que el mercado de oficinas se ha complicado en muchas ciudades europeas no es ninguna sorpresa. La crisis de los últimos dos años ha tocado seriamente a algunos de los grandes usuarios, sector financiero en especial, tanto por espacio como por precio.

Hoy leo que Sacyr valora la cifra de 300 euros/m2/año para su edificio del complejo Cuatro Torres Business Area de Madrid

Llenarlas, ¿a cualquier precio?

Llenarlas, ¿a cualquier precio?

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Si miramos a Londres, las oficinas de la City andan por las 40 libras pie cuadrado, unos 500 euros/m2/año. O sea un 66% más caro que Madrid. Pero Londres ha caído en el entorno del 40% de su máximo de junio de 2007.

Por tanto si la ola sigue la misma velocidad en todos lados, ese 40% en Madrid, del pico de 500 euros/m2/año que se citan para las rentas de Torre Espacio del 2007 parece que se traduce bastante claramente en las 300 que ahora quiere Sacyr.

Así que mi opinión sería algo así como que si encuentran el inquilino de suficiente tamaño, deberían “take the money and run”.

Se presentan sin embargo algunos problemas:

• IPC negativo, con lo que la expectativa de incrementos de renta en años próximos es débil.

• Valor de capitalización del edificio reducido e impacto negativo sobre el balance. Esta semana he leído a mi amigo Keith Steventon, el director de Londres de BNP Paribas Real Estate Research y su predicción es que los valores de capitalización de oficinas en el Reino Unido caerán un 18,7% en 2009.

Y recela además que tenemos apreturas para dos o tres años.

Así que, pese a todo, entre Torre y Rey parece aconsejable apostar al Rey. Y el Rey es el Cash.